Cámara de Comercio de Perira

UNA OPORTUNIDAD HISTÓRICA


Por: Mauricio Vega Lemus

@MauricioVegaL

Publicado en el periódico El Diario el lunes 28 de mayo

 

Nuestra rica historia de gestas cívicas nos demostró que fue a través de la unión de esfuerzos que logramos hacer de Risaralda lo que es hoy, un departamento pujante y referente no solo en la región sino en el país. Bajo esta premisa no podemos ser inferiores a los retos que nos depara el futuro cercano, la conformación de la Región Administrativa de Planificación para el Eje Cafetero (RAP) que busca articular a Caldas, Quindío y Risaralda para unir esfuerzos y acelerar el desarrollo, además de gestionar mayores recursos ante el gobierno central, supone indudablemente una oportunidad histórica que sería lamentable no aprovechar.  

La del Eje Cafetero sería la cuarta asociación de este tipo conformada en el país, después de la RAP Pacífico, la del Caribe y la Región Administrativa y de Planificación Especial, RAPE, conformada por Bogotá, Cundinamarca, Boyacá, Meta y Tolima. ¡No podemos quedarnos atrás! 

Afortunadamente el liderazgo del gobernador Sigifredo Salazar Osorio sale una vez más a flote, es él quien ha llevado la bandera de la unión regional con el objetivo de visibilizar la región cafetera ante el país y con ello obtener más control y autonomía sobre los recursos destinados a la zona. Estoy convencido de que este es el camino, bien lo argumentó el gobernador del Atlántico y presidente de la RAP Caribe Eduardo Verano De La Rosa en su reciente visita a Risaralda: “con el actual régimen de transferencias que solo destina 26 %, las regiones han dejado de recibir $200 billones que podrían haber ayudado a solventar algunos de los indicadores negativos que siguen afectando el desarrollo de los territorios”. 

El trabajo se está haciendo, junto a la Comisión Regional de Competitividad se han identificado grandes iniciativas de impacto regional que jugarán un papel determinante en la competitividad del Eje Cafetero. Se hace necesario aprovechar la asociación en la RAP para impulsar grandes proyectos como las plataformas logísticas en la región, además de la intervención de la Autopista del Café donde se plantea la construcción de una segunda calzada en tramos como Santa Rosa-Chinchiná, La Romelia-El Pollo, La Variante Condina, solo por nombrar los proyectos más importantes del departamento. El fortalecimiento del corredor turístico del Paisaje Cultural Cafetero a través de líneas de acción como la ruta de los andes que busca impulsar los proyectos de avistamiento de aves y las ciclo rutas de integración, tendrán un impacto directo en la economía regional, además de los proyectos de desarrollo rural que están orientados a aumentar la productividad en busca de garantizar la sostenibilidad y competitividad, especialmente de dos sectores: cafés especiales y aguacate hass en Caldas, Quindío y Risaralda. 

Este es el primer paso de los muchos que tendremos que dar como región, pensar en grande tiene que ser el objetivo de cara a buscar una alianza estratégica y unión administrativa con la RAP del Pacífico, es allí donde tendrán que ir los posteriores esfuerzos, ya que la integración de Colombia con la cuenca del Pacífico se dinamizará por dicha región. 

Articularse con el Valle del Cauca debe ser una prioridad, todo lo que conlleva el desarrollo de los proyectos viales (carretero y férreo) y la modernización del puerto de Buenaventura con el proyecto Caeb son un oportunidad para aprovechar. Igualmente con el Chocó a través del corredor vial Pereira-Quibdó que hoy tiene un flujo vehicular tres veces mayor al de Medellín-Quibdó, con Antioquia para aprovechar los modernos puertos en Urabá, que nos comunicará con el Mar Caribe en menor tiempo, y con la region central (RAPE) a través del túnel de la línea para llegar con mayor eficiencia al mercado de consumo más grande del país como lo es Bogotá. Esto supone sin dudas una oportunidad de grandes magnitudes, y a ello habrá que apostarle. 

 

 
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