Cámara de Comercio de Perira

SER PILO, PAGA Y TRANSFORMA VIDAS

Por: Mauricio Vega Lemus 

@MauricioVegaL  

Publicado en el periódico El Diario el lunes 5 de diciembre


En los últimos días el programa Ser Pilo Paga ha estado en el centro del debate de las políticas de educación del país. Las discusiones han tenido lugar en el Congreso de la República, los medios de comunicación y hasta en las universidades. Incluso un reconocido catedrático propuso que se acabara el programa y destinar su presupuesto a financiar las universidades públicas.  

Entre las críticas que han surgido, hemos llegado a escuchar que el programa es una "antipolítica pública" porque es una "rifa" para unos pocos beneficiarios. Entender esta iniciativa como una política pública es de entrada una equivocación pues este programa nunca buscó ni ha pretendido ser una política pública de financiamiento o cobertura de la educación superior, sino que por el contrario, pretende identificar los mejores estudiantes con limitaciones económicas para garantizarles educación de alta calidad.  

Tampoco es una rifa. La selección de beneficiarios se hace mediante criterios claros y rigurosos: el desempeño del estudiante en las pruebas SABER 11, su condición socioeconómica certificada por el SISBEN y su admisión en una universidad acreditada. Estos tres factores combinados garantizan que el acceso al programa sea transparente y meritocrático.   

Ser Pilo Paga es una verdadera revolución social que no tiene precedentes en la historia de Colombia porque ha permitido que los beneficiarios tengan procesos de admisión gratuitos, estudiar en las mejores universidades del país y contar con apoyo de sostenimiento semestral. En el caso de Risaralda, son 651 jóvenes beneficiados. La Universidad Tecnológica de Pereira ha recibido a la fecha 223 estudiantes, casi la mitad de los beneficiarios y a todos se les paga el costo de estudios. El resto ha elegido otras opciones: en universidades privadas o en universidades públicas de otras regiones.   

¿Tiene algo de malo que un joven talentoso pueda elegir el mejor lugar para estudiar la carrera que prefiere? Nuestra tarea es lograr que ese pilo logre fortalecer la demanda de personal capacitado para hacer crecer nuestro músculo empresarial. Lograr que su conocimiento lo aplique en el desarrollo de nuestro territorio.  

Entre los graduados de 2012 y 2014 de la Universidad Nacional de Colombia solo el 31% pertenecía al Sisbén 1, 2 o 3. En la UTP esta cifra fue del 43%. Con Ser Pilo Paga, el 100% de los graduados se ubicaron en estos nivel de focalización.  

El debate está abierto pero con argumentos contundentes. Pensar que acabar con una estrategia como Ser Pilo Paga es la salida, es igual que vender el sofá y, criticarlo, es para aquellos que nunca tuvieron la frustración de no poder seguir sus carreras debido a la falta de recursos, una solución facilista, pero sobre todo, tremendamente injusta y egoísta.

 
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