Cámara de Comercio de Perira

EJEMPLARIZAR CON GRANDEZA

Por: Mauricio Vega Lemus
@MauricioVegaL

Hablar bien y sacar a relucir las bondades de una ciudad o un país no quiere decir que se quieran ocultar realidades y mucho menos que se pretenda tratar de tapar el sol con las manos.

Lo digo porque infortunadamente las noticias que salen de las ciudades o países, generalmente reflejan algún estigma, que de tanto recalcar en ello termina por convertirse en referente, en sinónimo y casi en el ADN de un oriundo.

Ver que la selección de Irak juega el mundial sub 20 y termina cuarta también es sinónimo de que en ese país los jóvenes juegan fútbol, van a entrenar y que la vida allá también es posible, así en esta parte del mundo solo los conozcamos por sus desgracias.

En Irán hay liga profesional de baloncesto donde participan jugadores extranjeros, la mayoría de ellos norteamericanos, lo que explica que en Teherán y en las otras ciudades de la antigua Persia se vive común y corriente, así sólo conozcamos de ellos por las bombas y el terrorismo que los ha golpeado tan duramente de la mano de un puñado de extremistas.

Y me fui bien lejos para no herir susceptibilidades, pero si me parece que solo resaltar los problemas produce resultados únicos: Estigmas, como los que tiene cada una de nuestras ciudades o regiones.

La reflexión va más a generar conciencia sobre las cosas bien hechas y la posibilidad que tenemos de hacerlas cada día mejor. Por ello resalto que en nuestro país, en una misma semana las tres principales ciudades dieron muestra de civismo y civilidad. Cali con los Juegos Mundiales, Medellín con la tradicional Feria de las Flores y Bogotá con la conmemoración de sus 475 años y el Festival de Verano.

Esas cosas buenas hacen que se hable bien de nuestras ciudades, de nuestro país, de nuestra gente. Curiosamente nos dicen de manera permanente que con el ejemplo se aprende, entonces, si ello es cierto, pues mostremos los buenos ejemplos también para que todos los días aprendamos de los que lo hicieron bien.

Creo que el exceso de cosas negativas a las que estamos sometidos terminan por hacernos creer que vivimos en un infierno, pero con los simples ejemplos del Medio Oriente podemos demostrar que son muchas las cosas buenas para mostrar, antojar y volverlas atractivas para la gente.

Hablar bien y exaltar los triunfos genera confianza, demuestra capacidad, expresa civilidad y nos compromete a ser cada vez mejores ciudadanos.

Que no sea solo por los 150 años, comprometámonos a exaltar las grandes cosas que tiene nuestra ciudad para cultivar todos los días el sentido de pertenencia y mantener viva la herencia del civismo pereirano.
 
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