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NO NOS DEJEMOS AMEDRENTAR, PORQUE LOS BUENOS SOMOS MÁS

Columna institucional de la Cámara de Comercio de Pereira 

Por Jorge Iván Ramírez Cadavid, presidente CCP

Publicada en El Diario 

Lunes 5 de noviembre de 2018

Los pereiranos aún no nos reponemos de la noche de terror que nos hicieron vivir algunos desadaptados que se tomaron las calles de nuestra ciudad para sembrar zozobra y hacer huir a padres de familia con sus pequeños, cuando disfrutaban de una de las celebraciones mas esperadas por los niños. 

Durante el día los mismos comerciantes del Centro de la ciudad hasta se disfrazaron para atender a los pequeños con dulces, cuando éstos pasaban entusiasmados por llenar sus bolsas. Durante la tarde, en lugar del ruido de los carros, escuchamos la algarabía de los niños que solo expresaba la felicidad por disfrutar de un espacio a todas sus anchas. 

Pero ese ambiente festivo terminó abruptamente cuando desadaptados en moto y armados con piedras, palos y en algunos casos hasta con armas automáticas, como lo reportó la Policía Metropolitana, decidieron hacer de las suyas e imponer el terror en las calles. No se les dio nada acabar con la celebración de familias y poner en peligro la vida de menores de edad. Se envalentonaron y decidieron acabar con vitrinas comerciales, saquear establecimientos y hacer correr a cientos. 

Las autoridades tanto de policía como gubernamentales diseñaron un plan de contingencia previendo algún tipo de desorden con base en acontecimientos de años anteriores. Decidieron prohibir parrilleros para el caso de las motocicletas y pensando en la movilidad, peatonalizaron las principales vías del centro, advirtiendo con antelación para que los conductores tomaran rutas alternas. Varias empresas hasta adoptaron horarios especiales para dar espacio a sus colaboradores de disfrutar con sus hijos, pero después de las 9:30 p.m. todo cambió y todavía hay comerciantes pagando las consecuencias de lo que los vándalos provocaron. 

No es tiempo de rasgarnos las vestiduras pero si de pensar que la sociedad no puede dejar que esos delincuentes sigan dañando nuestro territorio y dejarles el espacio para actúen a sus anchas. Desde ya tenemos que pensar en cómo nos vamos a organizar entre autoridades y comunidad para empoderarnos de lo que es nuestro e impedir que sigan haciendo de las suyas quienes solo piensan en dañar y aterrorizar. 

Somos cívicos, somos solidarios, somos pujantes. Esa es la herencia que recibimos y que debemos fortalecer para entregar a las próximas generaciones, por eso invitamos a que pensemos como sociedad organizada, cómo responder para que en eventos de ciudad, en ocasiones que impliquen alta aglomeración como las procesiones en Semana Santa, el mismo día de los disfraces o celebraciones especiales, no nos hagan correr, no nos amedrenten, no nos atemoricen, porque los buenos somos más.

 
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