Cámara de Comercio de Perira

UN ASFIXIANTE CENTRO PEREIRANO


Por: Mauricio Vega Lemus

@MauricioVegaL

Publicado en el periódico El Diario el lunes 19 de marzo


Si bien hemos reconocido desde esta tribuna las acciones de las autoridades locales para fortalecer el desarrollo y competitividad de nuestra ciudad en temas como empleo, facilidades para la creación de empresas y en otros como en labores para mejorar la movilidad atendiendo las vías urbanas más deterioradas, también tenemos que lamentar la falta de atención de unos de los temas sensibles en el centro tradicional de nuestra ciudad: la ocupación del espacio público.  

Tratar de caminar por la carrera octava entre calles 19, 18, 17, incluso hasta la 15 es una completa odisea porque hay ubicados a lado y lado, en los andenes, puestos de ventas que incluso no permiten el paso entre ellos. Los peatones deben bajar a la calle, sortear los vehículos y defenderse en medio de un caos en el que se convirtió la carrera octava.   

Como si fuera ya poco el trauma de no poder gozar del espacio peatonal, toca soportar una cantidad extraordinaria de basura que dejan las bolsas o empaques de las mercancías que se comercializan en las aceras y entonces el panorama diario especialmente al caer la tarde, es realmente desolador.  

El número de vendedores estacionarios esta desbordado y entonces nos asalta una duda: ¿para qué sirvieron las demarcaciones que mostraban el espacio recuperado? Una serie de líneas amarillas pintadas en el suelo que nos llegaron a dar una luz de esperanza cuando empezó la campaña de recuperación del espacio público, pero que hoy ya ni nos percatamos de ellas por la cantidad de comerciantes allí ubicados.  

Nuestra ciudad es referente comercial. Somos epicentro del movimiento económico de la región y por ello debemos mostrarnos eficientes también en el manejo del espacio público. Necesitamos que las acciones anunciadas para abordar la informalidad y la invasión del espacio de los peatones, sean ejecutadas.   

Esto no solo para poder, como peatones, transitar como es nuestro derecho, por los andenes, sino también para recuperar la imagen del centro. Tenemos que superar esa condición azarosa de un centro asfixiante. Conciliar entre condiciones para garantizar el ingreso económico de cientos de familias con un espacio que le pertenece a los peatones. Ojalá podamos ver esa realidad.

 
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