Cámara de Comercio de Perira

UNA SALVAGUARDIA QUE GOLPEA NUESTRA COMPETITIVIDAD


Por: Mauricio Vega Lemus
@MauricioVegaL
Publicado en el Periódico El Diario del Otún 
 

El inicio de este año no fue tan halagüeño para los exportadores colombianos a raíz del anuncio del Comité de Comercio Exterior de Ecuador de imponer una salvaguardia cambiaria a las exportaciones colombianas y peruanas. Un arancel del 21 por ciento sobre el valor de nuestros productos, lo que atenta contra el diálogo y trabajo conjuntos que han caracterizado la relación comercial entre ambos países.

Para el caso de Risaralda, nuestros exportadores se verán fuertemente afectados, porque dejará una profunda huella en el comportamiento económico.
Ecuador es el segundo mercado para las exportaciones no tradicionales de Risaralda (sin tener en cuenta el café), representando el 13,5%, con ventas totales en el 2014 por valor de US$22.4 millones. Estas exportaciones están principalmente representadas en el sector Metalmécanico con motocicletas en un 45% y transformadores en un 19.8%, y con gran importancia también para la industira papelera, el sector Moda y Confecciones y la industria manufacturera en general.

Los empresarios risaraldenses se han esforzado para atender las necesidades comerciales de Ecuador y el buen comportamiento empezó a evidenciarse el año pasado, por lo que el anuncio de esta semana fue algo inesperado y que rechazamos desde el sector empresarial. Apoyamos la posición del Gobierno nacional de Colombia a través del ministerio de Comercio, Industria y Turismo, de exigir que se sigan los procedimientos establecidos en el marco de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) para tomar este tipo de decisiones. Es un pronunciamiento que los exportadores colombianos y que todos en general, exigimos que se haga de manera urgente para fijar una posición frente a la legalidad de las medidas arancelarias, porque a todas luces, no se tomaron con base en los acuerdos pactados entre ambas naciones.

La salvaguardia ecuatoriana es un retroceso en un punto en el que la economía se globaliza cada día. Le resta competitividad a nuestros productos en un mercado que ya era fuerte. Pero también es otro campanazo de alerta que nos alienta a seguir buscando la diversificación de los mercados para nuestras exportaciones para atender las necesidades de otros países, que sabemos, podemos hacerlo con calidad.
 
Regresar