Cámara de Comercio de Perira

HACE 25 AÑOS - A MANERA DE CARTA...

Por: Mauricio Vega Lemus
@MauricioVegaL

Respetados Luis Carlos y Javier Ignacio Ramirez Múnera, directores de El Diario del Otún:
Hoy quiero aprovechar estas líneas para recordar una historia en la que Ustedes han tenido mucho que ver. Hace ya 25 años, luego de una visita al periódico con mis compañeros del Colegio Calasanz, y con sólo 13 años de edad, les hice una petición que la verdad, fue más producto de los arrebatos de un preadolecente, que de una decisión racional. Recuerdo bien que les hablé en esa visita de mi intención de ser columnista del periódico y entre la incredulidad y la pena por un niño ilusionado que apenas conocían, me recibieron varias semanas después esa cuartilla que se convirtió en toda una obsesión para mi.

Cómo no recordar ese episodio, que me abrió puertas, me permitió desde muy joven opinar ante la ciudadanía, y me convirtió desde ese momento en columnista del periódico, un ejercicio que hago con el mayor de los gustos hace 25 años en este medio de manera ininterrumpida y desde hace 15 en el Periódico La Tarde, donde también me han acogido generosamente.

Recuerdo que ese día de 1988 salí para la casa, y antes de hacer las tareas que nos dejaron ese día en el colegio, me senté a tratar de hacer que ese sueño de escribir para un periódico "de grandes", se hiciera realidad.

Creo que pasaron varias semanas más dedicado a escribir la columna de prueba, que a cumplir con mis labores académicas, no se cuantas veces empecé, cuantas cambié el orden del escrito y sólo hasta cuando me sentí satisfecho corrí hasta donde Ustedes para entregar esa prueba de fuego que era el primero de mis artículos de prensa.

De ahí pasaron varias semanas en que esperaba en la madrugada la llegada del periódico buscando mi columna, hasta que finalmente la espera terminó con la publicación en las páginas editoriales de su Diario de mi primera columna de opinión. Aún recuerdo la emoción tan grande que sentí y la gratitud que desde entonces guardo por esa casa que me ha apoyado incondicionalmente en todos los empeños de mi vida.

Después de varias columnas, me permitieron formar al amparo del periódico un grupo de "niños" de 15 años llenos de sueños, con el objetivo de producir lo que se convertiría luego en la primera publicación para jóvenes de la ciudad. Lo llamamos Espacio Juvenil, que a manera de separata circulaba mensualmente con el Diario. Luego se convirtió en una página semanal que hoy perdura bajo el nombre de Joven Es.

También recuerdo con emoción latente, que fue de su Diario el primer apoyo que recibí cuando con tan solo 25 años asumí por primera vez la presidencia de la Cámara de Comercio de nuestra ciudad, en medio de una lluvia de críticas que arreciaron desde muchos frentes por la supuesta irresponsabilidad al entregar la más tradicional de las instituciones de Pereira a un joven sin experiencia. Día tras día el respaldo que me brindaron fue determinante en cada uno de los éxitos que pudimos cosechar para nuestra ciudad y que concluyeron con la inauguración del primer centro ferial de Pereira: Expofuturo.

Y finalmente en esta nueva etapa al frente de la entidad gremial más importante de la región, he sentido el acompañamiento en todas las empresas que hemos emprendido con pasión, como es el caso de la campaña EL PRIMER LADRILLO para construir el nuevo centro de convenciones, en la que ustedes jugaron un papel determinante.

Ese sueño de hace 25 años de poder escribir en un medio de comunicación regional, hecho hoy realidad, se convirtió con el tiempo en una especie de espejo de mi propia cotidianidad. Allí, en esas columnas, tanto en las del Diario como en las de La Tarde, está revelada gran parte de mi vida, lo que soy, lo que pienso, lo que quiero, lo que expreso con profundo amor y compromiso para aportar en la construcción de una mejor ciudad.

Por todas estas razones, apreciados Directores, he querido hacer un alto en el camino para evocar el pasado con emoción, recordar de donde vengo y como empecé y agradecerles por siempre el espacio y la confianza que me han brindado durante todos estos años, con mi compromiso perenne de no descansar un solo segundo en esta tarea de construir entre todos los ciudadanos de bien un mejor lugar para vivir.
Gracias por siempre.
 
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