Cámara de Comercio de Perira

CIFRAS BAJAS, RETOS OPTIMISTAS

Por: Mauricio Vega Lemus
@MauricioVegaL

Ayer en la Asamblea de Risaralda tuvimos la oportunidad de conocer distintas visiones sobre el desarrollo de nuestro departamento, pero muy especialmente se expusieron los factores de competitividad que queremos potencializar para generar los caminos expeditos que nos permitan tener un futuro claro para las nuevas generaciones.

De acuerdo con las cifras presentadas, más que lamentarnos, el reto que se nos presenta es el de actuar de forma decidida, pero sobre todo conjunta, para desarrollar y alcanzar los indicadores que nos devuelvan los lugares de privilegio. Nuestro país desde hace 5 años se instaló en el puesto 69 del ranking de competitividad, un lugar si se quiere mediocre teniendo en cuenta que la medición se hace sobre 148 países y que por encima de nosotros está Perú que nos demostró que se puede y ahora lo que la revista Dinero denomina "El milagro ecuatoriano", que pasó del 105 al 71 a sólo dos posiciones de Colombia.

Lo grave de estas cifras es que en la mayoría de los indicadores nuestro departamento está por debajo del crecimiento nacional, es decir, cada vez la brecha nuestra es más amplia y es hora de empezar a cerrarla de manera definitiva, no solo por esa coyuntura, sino porque tenemos con qué hacerlo.

Entre 2006-2012, el crecimiento promedio anual del PIB para Risaralda fue de 3,7 % mientras que para el país fue de 4,5 %. Esa es una de las cifras que sustentan esa brecha cada vez más grande de Risaralda frente al país y que es un factor explicativo para el desempleo, pero no el único.

Preocupa mucho más que en la evolución de la estructura económica los dos sectores que más han perdido sean el agropecuario y la industria, los dos más importantes generadores de empleo y que para acabar de completar, las exportaciones totales cayeron un 23 %, las cafeteras 26 %, mientras que las no tradicionales se contrajeron en un 16 %, un panorama que nos exige trabajar de manera conjunta, activa y por las verdaderas prioridades.

Que tenemos como sacar a flote esta coyuntura, nos lo ratificó Ana María Ibáñez, Decana de la Facultad de Economía de la Universidad de los Andes, quien dijo de nuestra ciudad, "Pereira es una ciudad grande, con una población grande, bien educada, con muchas posibilidades de crecimiento de su demanda interna y de sus mercados internos". 

Queremos entonces insistir y así se lo manifestamos a los diputados y a los asistentes al foro: hay que unir esfuerzos, pensar en grande y motivar a las administraciones departamental y municipal a que presenten los grandes proyectos que requiere el departamento para su consolidación, pero además para que esa brecha finalmente se cierre y el crecimiento sea cada vez más visible.

Y ese crecimiento necesita, como nos decía la doctora Ibáñez, de grandes proyectos de infraestructura para la competitividad, "en Pereira, si bien hay dificultades, existen unos diferenciales que permiten ver más fácil esas posibilidades de salir adelante pues tienen: población educada, ubicación geográfica privilegiada y están llegando inversiones".
 
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