Cámara de Comercio de Perira

EN NUESTRA MENTE SOLO EL PLAN DE COMPETITIVIDAD

Por: Mauricio Vega Lemus
@MauricioVegaL


Un gran esfuerzo se ha hecho y una gran sinergia se ha creado entre las instituciones públicas y privadas en el departamento.
Gracias a esto se ha logrado gestionar grandes proyectos que impactarán de manera positiva a la ciudad.

El Plan Regional de Competitividad de Risaralda se formuló para consolidar las bases del futuro deseado de nuestro departamento. Uno de sus objetivos es el Fortalecimiento de Sectores Estratégicos, en el cual se diferencian tres tipos de sectores: los prioritarios, en el que se encuentran la metalmecánica, la agroindustria y el turismo; los promisorios, como la biotecnología, la logística y el BPO; y los tradicionales, representados por el café, las confecciones y el comercio.

La diferencia entre ellos es que en los prioritarios se busca fortalecer a esos sectores que pueden jalonar el desarrollo risaraldense, en los promisorios se pretende hacer una apuesta a futuro, en los cuales se puede proyectar el crecimiento y desarrollo territorial, mientras que en los tradicionales se busca incorporar procesos de innovación e investigación aplicada que permitan generar valor agregado a los diferentes productos y servicios que ofrecen.

El argumento para apoyar un sector no se debe basar en el simple hecho de que sea tradicional. No porque en el Departamento seamos comerciantes por tradición significa que debamos tener en cuenta este sector, pues este debe pensarse, estructurarse y potenciarse de manera que también jalone el crecimiento económico de la región. La diferencia puede parecer sutil, pero puede traer intrínsecas grandes decisiones de inversión que terminarán afectando al sector.

Ver el comercio como un sector que jalone el crecimiento económico de la región lo pone en otro contexto. Es ver lo que otros sí pueden en nuestra región: un mercado importante que trasciende las fronteras de la ciudad. El comercio no debe ser, en ningún territorio, el sector menospreciado de los planes de competitividad.

¿A qué le debe apuntar el comercio en Risaralda entonces? A consolidarse como sector que es capaz de atraer personas que ni siquiera pertenecen a la región, para que consuman aquí. ¿Cómo soportar un plan de esta magnitud? Enlazándolo a otro de los sectores prioritarios, el turismo. Por ende, el sector de comercio debe desarrollarse en Pereira con mentalidad turística, y los desarrollos urbanísticos futuros deben estar pensados en crear una simbiosis entre ambos sectores.

En últimas, revisar, repensar y ejecutar el plan de competitividad debe ser una prioridad y debe estar plasmado en la mente de cada uno de los actores de la sociedad en las decisiones que se tomen para la región.
 
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