Comentario Crítico
DOCTOR ALEMAN
Antecedentes, comentario crítico y notas de realización de esta película alemana rodada en Colombia.
Tomado de www.septimoarte.org/catalogo/peliculas/dr-aleman
ANTECEDENTES
Hace doce años, un amigo del cineasta germano Tom Schreiber, estudiante de último año de Medicina, hizo su pasantía en el Hospital Universitario de Cali y vivió en Altos de Limonar, muy cerca a Siloé. La inusitada experiencia le dejó una profunda huella en el alma. Jamás imaginó estar tan cerca de una zona caliente en una ciudad latinoamericana, signada por la guerra entre pandillas, el narcotráfico y la violencia.
En explícitas cartas, este personaje incógnito (nadie ha querido revelar su nombre), contó su exótica vivencia durante un año en el corazón de Siloé, a su amigo director de cine. Schreiber tomó atenta nota del relato, y en 2006 llegó a una Cali que sólo conocía por referencias. Traía un guión premiado en su país bajo el brazo y muchas expectativas.
“Esa ciudad ha sido un regalo para nosotros”, afirma Schreiber, ahora, luego de multitud de aplausos y buenas críticas por su película Dr. Alemán, que se estrenó el año pasado en Alemania. Es muy evidente su paso por la cámara y cinematografía, antes de la dirección, ya que la película ofrece una impecable imagen, sumado a una acuciosa e incesante búsqueda de lugares “cinematográficos” en la capital del Valle.
En el relato, cobra vida la narración epistolar de su amigo médico. Él lo tradujo a Mark, el estudiante germano ante quien de repente se abren las puertas de urgencias del Hospital Universitario del Valle, para imbuirlo en una alucinante experiencia en medio de heridos que pululan en cada esquina, sangre, miseria, horror, y al tiempo, la más vívida humanidad.
Traspasando los linderos del hospital, Mark se introduce en las colinas de Siloé, convirtiéndose de pronto en apetecido fruto entre la guerra de pandillas que azota a la comunidad. Mark no es una víctima ni es un testigo, Mark es partícipe de la cadena de espanto.
EL COMENTARIO
Un germano en Siloé (Tomado de Revista Semana)
Dr. Alemán, rodada en Cali por el director Tom Schreiber, ha conquistado a la crítica alemana y se espera que tenga el mismo éxito en Colombia.
El único actor alemán en la película es August Diehl, quien interpreta al Dr. Alemán, un joven médico que llega a Cali a hacer su práctica profesional.
Un alemán, Tom Schreiber, llegó a Cali en 2006 con un guión escrito y premiado en su país natal y regresó a casa con una película rodada, que se estrenó el pasado 14 de agosto en 29 ciudades alemanas y ha cautivado al público. Desde que en las pantallas de cine del país teutón se empezó a proyectar Dr. Alemán, ni los aplausos ni las críticas han sido escasas para su director. Él, sin embargo, sigue siendo un tipo sencillo, algo tímido y obsesionado con su trabajo como pudo descubrir SEMANA al entrevistarlo en Berlín.
Le sobran las palabras para hablar de Cali. “Esa ciudad fue un regalo para nosotros”, aseguró. Hasta sus 26 años y antes de estudiar dirección, Schreiber había sido asistente de cámara y fotografía, aprendizaje que saca a relucir durante toda la cinta. “El camarógrafo y yo descubrimos muchas cosas en Cali. Era un placer salir en busca de imágenes y encontrarlas rápidamente. Después él se encargó de poner esas tomas al servicio de nuestra historia”.
Schreiber, nacido en Colonia, cree que los caleños tienen los ojos "acostumbrados" a tanto esplendor. Él, que viajó a la ciudad en busca de la locación perfecta para su película, siente que encontró una joya. Leer más
NOTAS DE PRODUCCIÓN
La historia de Dr. Alemán comenzó en el Hospital Universitario del Valle (HUV) en Cali. De ahí pasó a Alemania para después regresar a Cali, pero al corazón de uno de los barrios más vulnerables de la capital del Valle, Siloé.
Marc era un alemán que hacía sus prácticas en el HUV. En sus tiempos libres registraba con detalle las situaciones que vivía en este lugar y se las enviaba a su amigo, el director de cine Tom Schreiber, quien decidió llevar esta historia a la pantalla grande, y así llegó a Siloé. Pero la travesía no la realizaría solo. Su equipo de trabajo estaba conformado por cinco alemanes y por el reconocido actor August Diehl.
Mientras los alemanes se instalaban en las lomas de Siloé para preparar la locación donde se rodaría toda la película, al otro extremo de la ciudad, en el distrito de Agua Blanca, Marleyda Soto, actriz egresada de la Escuela de Arte Dramático de la Universidad del Valle, trataba de persuadir a sus amigos, directores de casting de la película, de que no la postularan como la protagonista de la cinta. “Yo no tenía experiencia en cine, había hecho un papel muy pequeño en Perro come perro, no me sentía capaz”, cuenta Soto. Hasta que sus colegas lograron convencerla de que presentara el casting. Dos meses después, el director le dijo: “Bienvenida a Dr. Alemán”.
Ocho semanas duró el rodaje de esta película protagonizada en su mayoría por actores naturales y por el experimentado alemán August Diehl, quien sin pretensiones y sin exigencias se instaló en Siloé y logró congeniar inmediatamente con el resto del equipo y de la comunidad. “August se paseaba por las calles de Siloé sin ninguna prevención, pedía gaseosa en cualquier tienda de esquina y se sentaba a tomársela en un lugar desde donde pudiera ver Cali”, comenta Diego Ramírez, uno de los productores de la cinta.
AUGUST DIEHL
(Marc, Dr. Alemán)Nacido en Berlín, el 4 de enero de 1976, bajo el signo de Capricornio.
Su familia, conformada por artistas (su padre, el actor Hans Diehl; y su madre, diseñadora de vestuario), se desplazaba con frecuencia, por lo que Diehl vivió en Hamburgo, Viena, Dusseldorf, Baviera y Francia.
A la edad de 18 años ingresó a la Escuela de Teatro de Friedrich Schiller. Después de pasar los exámenes Abitur, Diehl estudió interpretación en el famoso Hochschule für Schauspielkunst.
Debutó en la película 23 (1998), dirigida por Hans-Christian Schmid (Réquiem), por la que ganó el Premio de Cine Bávaro al actor revelación y el Premio del Cine Alemán al mejor actor.
A continuación trabajó en Kalt ist der Abendhauch y Tattoo. Su interpretación en Laberinto de sexo y muerte le valió el Premio de la Crítica Cinematográfica Alemana.
Se dió a conocer al público del mundo por su papel en Los falsificadores, drama de época basado en hechos reales, sobre un grupo de falsificadores y artistas judíos reclutados de los campos de concentración para un trabajo especial de la inteligencia alemana. Esta cinta fue ganadora del Oscar a mejor película extranjera en 2008.
Otras películas suyas son El noveno día (2006), del oscarizado director Volker Schlöndorff; Lekaje pana Kuki y Luces (Lichter).
Habla español e inglés a la perfección, además del nativo alemán. Coprotagonizó con Ellen Paige Mouth to mouth, de Alison Murray, y Amar al límite, con Adrien Brody.
August Diehl está considerado actualmente como uno de los actores más importantes de Alemania, llegando a lo más alto en este arte tanto sobre el escenario como en la gran pantalla.
Las entusiastas alabanzas de los críticos se traducen en más de diez premios alemanes e internacionales, incluido el galardón a la mejor estrella europea de la Berlinale y el Premio DIVA al mejor actor del año, en 2005. En 2006 fue elegido como el mejor actor alemán contemporáneo por la prestigiosa revista Gala.
En 2008, además de Dr. Alemán, fue visto en la comedia Anonyma, de Max Färberböck; el drama Buddenbrooks, de Heinrich Breloer; y el drama bélico dirigido por Quentin Tarantino, Inglorius Basterds, con Brad Pitt, Eli Roth, Christopher Waltz y Melanie Laurent.