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Alianzas

SIGUE PERDIENDO PEREIRA

Por Eric Duport Jaramillo

El título de esta columna para cualquier desprevenido sugeriría algo relacionado con el Deportivo Pereira y seguramente me dirían los hinchas y seguidores que hace rato vamos mejorando y no pierde el equipo.

Sin embargo, no es sólo en fútbol donde pierde Pereira, es en todos los sectores por cuenta de los agravios, insultos y pasquines que se emiten en contra de las campañas rivales.

Lo que esta semana ha llegado a través de los e-mails, no ha sido otra cosa que pedradas, no se de quien, pero que sólo hieren a la imagen de nuestra querida ciudad.

Hace algunos días, a través de distintos medios de comunicación, decía que las ideas se debaten con ideas y no con agravios y los logros de quienes aspiran ser representantes de una comunidad se construyen en comunidad y para ello nada mejor que los consensos a la hora de tomar decisiones.

Los llamados a la cordura que hemos hecho desde la Cámara de Comercio de Pereira, así como los de los distintos columnistas y en general por la sociedad, aburridos de los conflictos, no han sido escuchados por quienes aspiran gobernarnos y por sus obtusos militantes que creen que defender las ideas es desprestigiar al contendor, dañar su publicidad y denigrar de los opositores, entre muchas otros actos.

La verdad yo creía que habíamos superado esos amargos momentos de la publicidad sucia en la política pero por lo visto hasta ahora no han entendido las campañas que esa manera de hacer política con lo único que contribuye es con la polarización y de paso con el odio entre ciudadanos.

Grave mensaje el que se le está dejando a las nuevas generaciones, porque están poniendo por encima unos intereses netamente particulares sobre los de la ciudad y toda la ciudadanía.

La decencia y la transparencia deberían ser las mayores triunfadoras en cualquier campaña política, sobre todo porque esas buenas formas permitirán a lo largo del mandato de quienes salgan elegidos, tener canales abiertos hasta para los más acérrimos contradictores.
La palabra, única garantía de la honorabilidad de un ciudadano, se está usando para denigrar de los contendores. 
 
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