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Alianzas

HACERLO DE NOCHE

Por: Eric Duport Jaramillo

En estos días que estamos viendo algunas obras públicas, que dificultan la movilidad de la ciudad, quiero atreverme a hacer una propuesta que permita acelerarlas como se hace en cualquier país del mundo, incluso en Colombia.

Podría asegurar que el solo hecho de hacerlo de esa manera cambiaría de plano la percepción negativa que los ciudadanos tienen de éstas cuando deben soportar un trancón, desviarse y dar una vuelta que quita seguramente tiempo.

En ciudades como la nuestra, con pocas vías rápidas, cualquier obra o actividad que se haga en las arterias genera dificultades para la movilidad de los ciudadanos, no sólo en transporte privado sino en el público, así exista el carril exclusivo de Megabús.

La propuesta es tener turnos de trabajo en las noches, como se da en diferentes empresas privadas. La noche permite tener menos flujo de tráfico, los cierres afectarán menos gente y las obras culminarán muchísimo más rápido.

Ese es un esquema, repito, que se usa en distintos lugares del mundo, no sólo para las obras públicas que generan dificultades, sino para una cantidad de actividades que deberían estar destinadas a realizarse en esas horas.

Hay muchas actividades que se están haciendo en horas pico, que dificultan la movilidad de la ciudadanía, como por ejemplo la recolección de basuras en el centro de la ciudad o por la avenida 30 de Agosto.

Señalizar las vías, que era absolutamente necesario, es otra labor que se puede hacer en horas nocturnas, sin dificultar la movilidad de los ciudadanos.

O instalar vallas como ocurrió el pasado fin de semana, sábado, sobre la Avenida de la Américas, donde debieron cerrar el carril Cuba – Pereira, no sé desde que horas, pero donde se generó un monumental trancón, seguramente evitable si esa labor se realiza de noche.

Hay muchas labores que bien programadas, en las horas de la noche, permitirán un mejor desarrollo de la ciudad, celeridad en sus entregas, pero además un sentimiento de eficiencia por parte de los ciudadanos hacia quienes desarrollan ese tipo de trabajos.

Deberíamos aprenderle a los de una empresa de publicidad que explota los paraderos de buses, que en las noches, con todas las normas de seguridad, hace el mantenimiento de sus equipos, sin perjudicar ni a los usuarios de transporte público, ni a los ciudadanos.

 
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