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Alianzas

Manuel Gutiérrez Murillo

MANUEL GUTIÉRREZ MURILLO

13 DE AGOSTO DE 2008

 

No fueron más de dos años que tuve el honor de conocerlo.  No fueron muchas las veces que alcancé a compartir con él. No fueron muchos los temas que alcanzamos a tratar. Sin embargo puedo decir con certeza que Pereira perdió a uno de sus hijos adoptivos más valiosos.

 

La temprana partida de don Manuel Gutiérrez priva a la ciudad y a los gremios de un de un hombre cuyo trabajo y dedicación se convierte en un referente empresarial para todos.

 

Manuel, gerente durante varios años de la empresa Alival S.A. nos enseñó, a muchos, lo que es la responsabilidad social, personal y empresarial. Para ello no tuvo que tomar casos exitosos de las compañías más importantes del mundo y tratar de copiar sus modelos, ni dirigirse a sus gremios a presentar propuestas para tal fin.

 

Presidente de la Fundación “A Un Nuevo Amanecer”, Manuel le daba esperanza a los jóvenes que ya la habían perdido por completo. Las niñas y niños de la calle llegan a esa fundación en donde encuentran lo más importante para renacer, AMOR, del que mucho se habla y poco se materializa de forma solidaria. Y Manuel si que sabía entregarlo de forma desproporcionada.

 

En la empresa que dirigía, Manuel vinculó a más de cuarenta jóvenes, salidos de la calle, incluso drogadictos y en proceso de resocialización, para darles la oportunidad que muy pocas empresas estarían dispuestas a ofrecer. Y por su gran espíritu, logró vincular a muchos otros en empresas de amigos tocados por la sensibilidad social que él despertaba.

 

Hoy, muchas de esas personas a las que Manuel ayudó, son profesionales, trabajadores incansables y con futuros promisorios. Las dos veces que alcancé a visitarlo en su empresa, los hacía venir para presentarlos con orgullo, y ellos con gran humildad, contaban sus historias de superación gracias a las oportunidades que recibieron. De esa misma manera lo hicieron el año pasado en la asamblea de Fenalco en la cual varios de estos jóvenes pusieron a llorar a varias personas, luego de conocer sus historias de viva voz.

 

El pasado lunes se apagó la vida de Manuel luego de padecer una difícil enfermedad, que más que preocuparlo, le angustiaba el hecho de no poder ir a trabajar y compartir con sus otros hijos; todos aquellos que se quedaron huérfanos pues lo sentían como el padre que muchos no tuvieron.

 

Me siento muy feliz de haber tenido la oportunidad de conocer a Manuel Gutiérrez, un hombre del cual aprendí lo que es la solidaridad desinteresada y como lo dije anteriormente, el amor desproporcionado. Lamento infinitamente su ausencia, por quienes lo conocimos, por quienes nos beneficiamos con su existencia y por las entidades donde trabajó pues sé que allí, en esos corazones hay un gran vacío, como el que hay hoy en la familia Gutiérrez por la partida de Manuel.

 

A su esposa, Piedad, sus hijos Mónica María, Gloria Mercedes, Juan David, Carlos Andrés, Jairo Andrés y Juliana y demás familiares y amigos, nuestras más sinceras condolencias.  Paz en su tumba. 

 
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