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ORDEN EN LA CIUDAD

Por: Mauricio Vega Lemus
@MauricioVegaL

Hay que reconocer la buena gestión que viene realizando el alcalde Enrique Vásquez que, en tan poco tiempo desde el inicio de su mandato, ha empezado a gestionar importantes obras de infraestructura, necesarias para mejorar la calidad de vida en la ciudad. Gracias a él y a otros importantes líderes pereiranos, logramos el apoyo del gobierno nacional en torno a grandes proyectos como la remodelación del Aeropuerto Matecaña, la construcción del Centro de Convenciones, El Parque Temático, entre otras obras que contribuirán a mejorar la competitividad de la ciudad.

Sin embargo aún queda una asignatura pendiente: el espacio público y la movilidad. Hoy Pereira es una ciudad que sufre de la ocupación ilegal de calles y andenes. Si uno ingresa al centro de la ciudad ve cómo los vendedores ambulantes se han apoderado de los espacios de circulación, atravesando sus carretas o puestos de venta. Los locales comerciales se expanden hasta el final del andén y promocionan sus productos con megáfonos o equipos de sonido, generando contaminación por ruido y obstaculizando el tránsito peatonal.

La situación es tan grave y el flujo de peatones es tan alto que las personas han empezado a invadir las vías para poder movilizarse, impidiendo el tránsito vehicular normal. Pero además muchos de los conductores parquean sus carros sin ninguna discreción a orillas de vías en la que difícilmente caben dos vehículos, un fenómeno que no sólo se circunscribe en el centro sino que se extiende a toda la ciudad. Vemos como, por ejemplo, en la avenida 30 de agosto se forman trancones de varios kilómetros a cuenta de un abusivo parqueo. Los motociclistas se atraviesan por cualquier espacio que ven disponible, zigzagueando, poniendo en riesgo sus vidas y las de terceros. Los buses y busetas recogen y dejan pasajeros en cualquier parte, se atraviesan para pasar de un lado a otro, atascando las vías o incluso generando accidentes. El caos vehicular es generalizado y hasta ahora no se ve una autoridad severa impartiendo orden en la ciudad.

En la segunda encuesta de percepción de ciudad, realizada por el programa Pereira Cómo Vamos, se revela la insatisfacción de más de un 50% de los pereiranos en torno a la señalización de vías, la semaforización peatonal y vehicular, la suficiencia y capacitación de los agentes de tránsito, la organización y control del transporte público, el control al cumplimiento de las normas de tránsito, la rapidez y eficiencia en la atención de accidentes, los paraderos, los desvíos por obras y las campañas educativas que buscan educar a la ciudadanía para lograr generar una cultura alrededor del respeto por las normas de tránsito, que en últimas nos ayudarían a ser una ciudad más ordenada.

De la encuesta se puede concluir que los pereiranos están exigiendo a gritos autoridad, disciplina y orden. Sin duda, soluciones en ese sentido por parte de la administración municipal serían respaldadas masivamente por la ciudadanía. Ponerle orden a la ciudad es tal vez la tarea más importante del 2013, teniendo en cuenta además que es el año de nuestro sesquicentenario y que resultaría inadmisible recibirlo de esta manera.

Pero el orden no depende solamente del gobierno. Nosotros, los ciudadanos, debemos poner de nuestra parte. Los comerciantes pueden comprometerse a no invadir el espacio público y a evitar generar ruidos estruendosos; los peatones a usar solo los andenes que se han dispuesto para ellos, a cruzar solo por las cebras; los conductores a parquear sólo donde es permitido, así solo sean "cinco minuticos?, a respetar los semáforos y señales de tránsito, a no invadir los cruces cuando la vía está estancada, pues esto solo generaría más trancón, a respetar los cruces peatonales; los motociclistas a no zigzaguear, a respetar los carriles y las distancias con otros vehículos.

El cambio es sencillo. Si modificamos nuestras conductas, nuestras acciones diarias, si pensamos por el bienestar común, podremos trabajar en conjunto con la autoridad, para tener una ciudad ordenada, limpia y bella, como lo anuncia el gobierno municipal. En este propósito, como en todos aquellos que propendan por una ciudad mejor, los ciudadanos acompañaremos decididos a nuestros líderes públicos.
 
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